‘ourtime’

¿Eres fiel a tu perfume o le engañas con otro?

¿Eres fiel a tu perfume?, “yo uso el mismo perfume desde mi adolescencia” contestó una actriz cuando le preguntaron por su fragancia favorita. Mal asunto, pensé. Utilizar el mismo aroma durante tanto tiempo se me antoja un gesto perezoso y aburrido. Me gusta el mundo de los perfumes, de las fragancias, sus embalajes y toda la poesía que hay alrededor.

Entran en una perfumería es como caminar por un campo de flores.  Es un lugar donde los sentidos, los recuerdos se disparan. Es magia. Cada una de las estaciones del año tienen su protagonismo llenando de diferentes aromas la naturaleza.

Cada momento del día, la intensidad de luz a lo largo del año modifica  lo que hay a mi alrededor influyendo en mi estado de ánimo de una manera brutal sintiéndome distinta en cada estación.

Por eso no entiendo esa lealtad que la actriz desde su adolescencia, cuando probablemente abducida por unas hormonas revolucionadas, se hizo esclava de una fragancia siéndole fiel hasta el resto de sus días.

El sentido del olfato evoluciona paralelo a nuestra existencia. Muchos olores se instalan en nuestra memoria asociados a momentos vividos que nos han sido gratos y nos han hecho felices.

Nos recuerdan a personas que ya no están, lugares a los que quisiéramos volver y a los que no volveríamos por nada del mundo.

A trabajos de E.G.B. alrededor de la mesa de la cocina.  A patio de colegio y a cuadernos nuevos.

A libros sin leer y a libros que no paré de consultar.

A amores frustrados y a compañías de sábado a la noche.

A  chocolate con churros para celebrar cumpleaños.

A discotecas llenas de juventud bailona.

A pan recién comprado.

A bebé en su cuna.

A tardes de hospital.

A lo largo de la vida los perfumes nos acompañan como una sombra a nuestras experiencias, modificando nuestros gustos para instalar otros nuevos.

El paso del tiempo ha introducido tantas vivencias en mi curriculum  que cada una de ellas es la suma de todo lo anterior. De igual forma el perfume evoluciona con cada uno de nosotros y vamos sumando fragancias que asociamos a experiencias vividas.

Permanecer con el mismo es como estancarme en el tiempo y no querer añadir vivencias que más adelante me gustaría recordar. Abrir un frasco de perfume es evocarlas de nuevo.

En un rincón de mi armario guardo aquellos que me traen gratos recuerdos y de vez en cuando abro uno al azar y miles de intantáneas vuelven a mi en forma de fragancia.

 

Escrito por Àsun Moreno Fidalgo

Asun Moreno Fidalgo

2 Comentarios
  1. Totalmente de acuerdo, yo utilizo siempre varios y los uso según mi estado de animo, si es de día o de noche si hace bueno o malo , adonde voy ,en fin influyen muchas cosas

  2. Es verdad todo esto que explicas. Pero ser fiel a un perfume también es difícil. Yo llevo 17 años con el mismo y por más que he
    Intentado cambiar no encuentro otro con el que me identifique yo sienta viva y segura de mi misma. No siempre hay que cambiar.

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