Hoy, y para los que aun no lo habéis probado, os vamos a hablar de Yakitoro , el restaurante del célebre cocinero Alberto Chicote. Si, he dicho bien, Chicote, el mismo que en su programa de TV, “Pesadilla en la Cocina” intenta sacar a flote a los restaurantes más desastrosos del país.
En su página web explica que : ”Yakitoro nace de un viaje a Japón, del que volvimos convencidos de que la tradicional taberna japonesa de yakitori podía adaptarse a la cocina española. El reto era hacer recetas españolas en clave yakitori.”
¿Donde se encuentra el Yakitoro?
Babú Magazine decidió comprobarlo y nos dirigimos a la calle Reina,41 de Madrid. Primera reflexión: Chicote abrió su restaurante en un local donde, todos los que pasaron antes, habían tenido que cerrar su negocio, el local parecía gafado. Así que, su primera demostración fue probar que el local tenía potencial, solamente necesitaba de un gran profesional para que funcionará.

Nos presentamos sobre las 21h, sin reserva, pero con una grata sorpresa: una chica muy amable nos ofrece un par de mesas interiores (cierto que no son las mejores) o comer de manera mas “cool” en la barra que rodea el exterior de la sala y da a la calle. Elegimos la barra. De todas formas es importante saber que se puede reservar online .
En medio de la sala se ven dos cocineros que trabajan en directo y al carbón en una parrilla.
La carta de Yakitoro
Quizás, curiosa a primera vista, porque se trata de tapas y hay que acostumbrarse un poco, pero enseguida te das cuenta que hay para todos los gustos: verduras, carne, pollo, pescado…el camarero, muy acertadamente, nos aconseja coger unas 6 porciones para compartir.
Elegimos un calabacín asado, berenjena en tempura, arroz sobre hoja de banano, pollo frito cañi, albóndigas de presa y unas entrecostillas de wagyu lacado.
Todo muy bueno. Notamos un exceso de salsa acompañando cada plato, para nuestra dieta pero un día es un día; tenemos que decir, que eran deliciosas. Cuidado que algunas pican un poco.
Las porciones son abundantes, nos fuimos con el estómago encantado.
Total de la cuenta sin postre: menos de 35 euros para los dos. Más que razonable para n restaurante en el centro de Madrid.

El ambiente:
Decoración muy bien, luz muy conseguida. Buena música, por lo menos no molestó en ningún momento. Nos tocó un para de camareros muy profesionales, agradables, el uniforme mono de aviador les favorece bastante; da un toque relajado y vanguardista.

¿Lo mejor? Fue que justo estaba el maestro Chicote. Cuando vimos cómo se prestaba amablemente a los selfies que le pedían algunos clientes, aproveche la ocasión, me acerque y le pedí hacerle una foto para poder dibujarle una ilustración.

Creo que le gustó la idea…Chicote tiene de todo, pero aun no tenía un retrato ilustrado y se lo merece!
Nota de 1 sobre 10: un 8.
