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Intolerancia al trigo después de los 45

Saludos a todos Baby boomers, ¿Qué tal empieza Febrero? ¿Listos para San Valentín? Seguro que sí, y seguro que habéis andado, subido muchas escaleras o apuntado al gimnasio. Estáis trabajando el corazón y perdiendo calorías, pero la tripa sigue hinchada. ¿Habéis oído hablar de la enfermedad celiaca? ¿Y si fuerais intolerantes al trigo?

¿Puedo ser intolerante al trigo y no saberlo?

Perfectamente. Lleváis toda una vida comiendo trigo, pan, cereales, galletas y pasta y nunca os había pasado nada. O creíais que no os estaba pasando nada. La enfermedad celiaca  se define como una intolerancia al gluten, un conjunto de proteínas presentes en el trigo, cebada y centeno.

¿Qué quiere decir ser intolerante al gluten y cómo puedo saberlo?

Ser intolerante al gluten implica que cuando comemos alimentos elaborados con trigo, en la digestión sufriremos problemas en el estómago, intestino y demás partes del aparato digestivo, caracterizados por el clásico hinchazón estomacal, problemas en las heces y a veces dolor de cabeza.

Para saber si sois intolerantes al gluten tenéis que haceros unas pruebas médicas, en las que verán si tenéis predisposición genética a desarrollarla, una biopsia del intestino delgado o distintos análisis de sangre con los que sabréis si tenéis intolerancia al gluten o no.

Muchos pensaréis que habéis comido muchos alimentos ricos en trigo a lo largo de vuestra vida y en vuestra juventud teníais el vientre más firme y ahora no lo está tanto. Si tenéis buena memoria recordaréis que los campos trigo estaban formados por plantas de una altura considerable. Pues bien y ¿qué ha pasado con esas plantas altas de trigo que ya no vemos por ningún lado?

Evidentemente con la edad menguamos, así que si antes los campos de trigo nos parecían altos, ahora nos deberían parecer más altos, pero directamente ni aparecen. Lo que seguro que no sabéis es que en los últimos 50 años el trigo original que tomábamos y que estaba presente en aquellos alimentos que no nos engordaban ha ido desapareciendo gradualmente

¿Por qué? Porque desde hace 50 años los científicos con un fin loable han mezclado diferentes especies de trigo con tal de crear un trigo más fuerte y resistente a las adversas condiciones climatológicas con el fin de erradicar el hambre en el mundo.

Los campos de trigo han cambiado su aspecto. Foto:gtres
Los campos de trigo han cambiado su aspecto. Foto: gtres

Las variedades de la planta del trigo que actualmente comemos son más pequeñas que las originales pero, a cambio, presentan unas modificaciones en su estructura que la convierten en un alimento totalmente distinto al que consumíamos hace años. Por eso el trigo que comíais a los 20 os sentaba bien y éste que tomáis a los 45, 50 y más, no os sienta tan bien.

La intolerancia al gluten, que puede ocurrir al ingerir productos ricos en trigo, no solo se traduce en problemas digestivos y dolores de cabeza, puede acarrear muchas más enfermedades autoinmunes y problemas en el resto de sistemas del cuerpo humano que luego comentaremos. Los alimentos ricos en trigo, no son solo perjudiciales por el gluten.

Simplificando el proceso digestivo, cuando ingerimos hidratos de carbono, el cuerpo a través del páncreas segrega insulina para equilibrar los niveles de glucosa en sangre (coloquialmente lo conocemos como azúcar, pero no confundáis con el azúcar de endulzar). Cuantos más hidratos de carbono por toma más nos subirá la insulina en sangre.

No solo la cantidad de hidratos de carbono dispara la insulina en la sangre, hay otro factor que influye en esto, que es el índice glucémico, que es la capacidad que tienen los hidratos de carbono de subir la glucosa en sangre, cuanto más alto sea el índice glucémico más rápido sube la glucosa en sangre y viceversa.

Si comemos una cantidad baja de hidratos de carbono con un índice glucémico alto (miel,pan, platanos..) la glucosa pasará a la sangre más rápido que con la misma cantidad de hidratos de carbono pero con un índice glucémico más bajo (frutos secos,tomates,manzanas…). También se puede dar que tomemos muchos hidratos de carbono con un índice glucémico bajo lo que no provocará una reacción excesiva de insulina en sangre.

Los bocadillos
Los bocadillos

La peor opción es atiborrarse a hidratos de carbono con índice glucémico alto, tipo bombones o azúcar de mesa. El impacto en el organismo será dañino y preocupante.

Por si no lo sabéis cuando la insulina en sangre se dispara, los hidratos de carbono en forma de glucosa, que es energía, se almacenan en forma de grasa. Por lo tanto tenemos dos frentes abiertos, no comer cantidades desmesuradas de hidratos de carbono y manejar el índice glucémico de los alimentos para evitar picos de insulina y almacenar más grasa.

Por si no lo sabíais el índice glucémico del trigo es considerablemente alto, si lo combinamos con una cantidad grande, por ejemplo pasta más un bocadillo (pan), pasta más un postre o un bocadillo más un postre puede suponer un exceso de glucosa en sangre y un trabajo desmesurado del páncreas. Algo muy típico en un menú del día.

A alguno le sonará lo de si el páncreas trabaja en exceso acabaréis diabéticos; la diabetes es una enfermedad en la que el páncreas no es capaz de producir insulina y mantener los niveles de glucosa estables en sangre. La diabetes se presenta de dos formas, el tipo I, en la que hay que pincharse insulina y suele ocurrir de manera brusca y el tipo II adquirido con el tiempo y los excesos de glucosa.

Por último el trigo es un alimento muy ácido. El cuerpo tiene que tener un pH ligeramente alcalino. Seguramente habréis oído hablar de las dietas alcalinas, sus pros y sus contras. Si el cuerpo vive en un ambiente muy ácido, los procesos inflamatorios pueden ser más agudos, además de encontrarnos en una situación de inmunodepresión.

Del pH y la alcalinidad, hablaremos la próxima semana con los lácteos.

Así que los procesos inflamatorios agudos o crónicos como problemas articulares, (inflamación de los cartílagos, tendones o ligamentos) exceso de peso, problemas cardiovasculares, incluso problemas de piel, arrugas e inflamaciones de la piel puede que el responsable sea el trigo.

Desde Babú Magazine vamos a proponeros, a todos aquellos que sufráis problemas crónicos que no seáis capaces de solucionar que visitéis a vuestro médico, os hagáis las pruebas y reducir vuestro consumo de trigo, suprimirlo o pasaros al trigo ecológico , que no os dará tantos problemas como el trigo procesado actual.

Además, desde la sección de nutrición vamos a sugeriros platos para poder seguir disfrutando de la pasta pero sin ingerir trigo.

"Sin trigo, gracias" del Dr. William Davis Editorial Aguilar
“Sin trigo, gracias” del Dr. William Davis Editorial Aguilar

Recordar debéis moveros, llevar una vida saludable y pasarlo muy bien siempre que podáis. Por último si queréis más información acerca del trigo os recomiendo el libro “SIN TRIGO, GRACIAS”  del Doctor William Davis. También podéis consultar la Federación de Asociaciones de Celíacos de España 

Carlos García Martín Entrenador personal Fisioterapeuta Osteopata
Carlos García fisiosesto.com

 

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