‘amor50’

After, before. Cómo ha cambiado nuestra sociedad

After before, tengo un lío con estas dos palabras que he llegado a usarlas tan equivocadamente que el resultado final tuvo fatales consecuencias. Antes las niñas soñaban con ser princesas y algunas incluso lo consiguieron. Otras con ser esposas y llenar de niños su existencia.

Cuidar la camada era y ha sido el objetivo principal durante mucho tiempo reservado a nuestras madres. El padre trabajaba y la madre cuidaba de la familiaNo había otro planteamiento.

Salir de este esquema social no era fácil para una mujer de aquella época.

Ellas solo tuvieron acceso a las habilidades femeninas: cosían, bordaban, elaboraban todo tipo de trabajos manuales con gran destreza.

Tener estudios, como ellas decían eran la posibilidad de poder optar en la vida a algo mejor y ser independientes.

Después de años de represión social nuestra generación, la que ahora es baby boomer, no quería seguir patrones establecidos ni en lo político, ni en lo social, ni tampoco en lo religioso. Somos en muchos aspectos un grupo numeroso de adultos de 50 años que hemos tenido de alguna manera que ir dibujando un espacio nuevo en el que nos sintiéramos cómodos.

Hemos avanzado ¡Y no ha sido nada fácil!

Ahora que ya llevamos muchos años a nuestras espaldas nos damos cuenta que hemos hecho y cometido aciertos y desaciertos. El divorcio, el matrimonio entre personas del mismo sexo, la incorporación de la mujer no ya al trabajo sino a la posibilidad de estudios es algo que nuestros padres y menos nuestras madres no tuvieron.

Hoy esto ya está muy consolidado en nuestra cotidianidad.

Y aunque en ocasiones paremos y reflexionemos sobre nuestros logros valorándolos hoy con algunos errores, creo que no ha estado mal. Después de todo lo alcanzado hemos llegado a un punto de no retorno donde lo conseguido ya no lo queremos perder.

Me pregunta mi hija que ahora tiene 22 años que diferencias hay entre su juventud y la nuestra. Le conteste con un “ni te imaginas”. Todo aquello que disfrutáis en el terreno de los logros sociales eran impensables hace un tiempo, le dije.

Tener hijos sin estar casado hace 25 años no era una opción válida. La aprobación de los matrimonios gays. La legalización del divorcio. La posibilidad de la baja maternal para el padre. Los logros feministas abanderados con fuerza han tenido su reconocimiento desde que gozamos de democracia beneficiando ambos sexos.

La violencia de género ha ganado por lo menos en proyección pública y se esta trabajando para conseguir logros para su erradicación, aunque les cifras de este principio de año 2020 sigan escalofriantes…

Y un sin fin de avances que han hecho que nuestros hijos alcancen ciertas cuotas de tolerancia en esta sociedad que ellos disfrutan.

Pero conviene recordarles que todo lo conseguido no es para siempre y que los logros  que ellos disfrutan no son eternos. La libertad es un bien preciado pero exigente pues nos pide responsabilidad y reflexión en nuestros hechos.

Antes (before) de conseguir un sueño hay que soñarlo y madurarlo para después disfrutarlo.

Después (after) una vez hecho realidad las generaciones siguientes son las encargadas de no perder aquello que se logró.

Por fin creo que he usado correctamente las preposiciones.

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Escrito por Àsun Moreno Fidalgo

Asun Moreno Fidalgo

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