Todas lo hemos hecho alguna vez: abusar del iluminador, del bronceador satinado, de la base “glow” e incluso de sprays con partículas doradas. Creemos que así lograremos una piel radiante y rejuvenecida, pero la realidad es que el efecto suele ser justo el contrario. “La piel ya tiene luz propia”, recuerda Paula Aroca, maquilladora profesional . “Si se añaden demasiados iluminadores y productos con brillo, se consigue un resultado artificial, casi como si fuésemos de plástico. La clave está en el equilibrio”.
El consejo es claro: menos es más. No se trata de eliminar el iluminador, sino de aprender a usarlo con mesura. “Elige un bronceador mate o neutro para estructurar tu rostro y luego aplica una capa muy sutil de iluminador, solo en puntos estratégicos: el puente de la nariz, el arco de Cupido y la parte superior de los pómulos. Nada más. El objetivo no es que tu piel brille, sino imitar la forma natural en que la luz incide”, subrayan los maquilladores.
¿Por qué este error se acentúa a partir de los 50 años?
La respuesta está en la piel. Con el paso del tiempo, la producción de colágeno y elastina disminuye, y aparecen líneas de expresión y arrugas más visibles. Cuando aplicamos demasiados productos con brillo, la luz se refleja en todas esas texturas de la piel y las resalta. En lugar de un efecto glow saludable, acabamos potenciando justo lo que queremos disimular. Además, la piel madura tiende a perder jugosidad, lo que hace que busquemos compensarlo con cosméticos que prometen luminosidad. Es una trampa común: cuanto más queremos brillar, más nos excedemos. Aquí es donde entran en juego los consejos de los maquilladores.
La tez: cuestión de texturas
Para lograr un maquillaje elegante, la clave está en cómo se siente la piel bajo el producto. “Un maquillaje bonito es una piel que respira”, asegura Paula Aroca. En este sentido, recomienda “sustituir las cremas demasiado densas por sérums ligeros, elegir bases fluidas y aplicar polvos únicamente en zonas estratégicas, como la frente, la barbilla o los laterales de la nariz”, añade. “Prefiero dejar que los contornos y la calidez natural del rostro resalten, en lugar de opacar todo con una capa de producto”, añade la maquilladora. Esta filosofía se traduce en un resultado fresco, natural y nada recargado, perfecto para mujeres de más de 45 años que buscan realzar su belleza sin parecer artificiales.
El kit ideal según los maquilladores profesionales
Si algo repiten los expertos es que elegir bien los productos marca la diferencia. El kit básico recomendado por los maquilladores de Druni incluye:
- Máscara de pestañas waterproof: intensifica la mirada y evita manchas.
- Coloretes en crema: se funden con la piel y aportan un rubor fresco, mucho más natural que el polvo.
- Fijador de cejas: abre e ilumina la mirada sin recargarla.
Paula Aroca tiene un truco estrella que adoran muchas celebs y que, además, funciona especialmente bien en pieles maduras: “Aplicar el colorete en crema no solo en las mejillas, sino también en párpados y labios. Aplicados en pómulos, párpados y labios, crean un efecto monocromático moderno que unifica el rostro manteniendo una textura natural. Ese gesto sencillo denota un maquillaje profesional”, explica la maquilladora.
6 productos recomendados para iluminar la piel de manera natural

Twist Glowy Highlighter de COLLISTAR
Un iluminador en barra que se ha convertido en un básico por su practicidad. Su textura cremosa se desliza con facilidad sobre la piel y deja un acabado radiante, nunca recargado. Perfecto para llevar en el bolso, porque permite retoques rápidos a lo largo del día. La clave está en su efecto glowy inmediato, que aporta luz sin saturar, ideal para quienes buscan un resultado fresco y natural. Ver precio en oferta

Ilumina CC Cream de SOFIA VERGARA TOTY
Si lo que buscas es un producto todoterreno, esta CC Cream de la línea Toty by Sofía Vergara es una gran aliada. Une hidratación, corrección del tono, protección solar alta (SPF 50) y un efecto iluminador que realza la piel sin exceso. Es ideal para pieles maduras porque unifica el rostro de forma ligera y lo protege del sol, que es clave a partir de los 45 años. Una forma de conseguir un “buena cara” instantáneo con un solo gesto. Ver precio en oferta

Even Better Light Reflecting Primer de CLINIQUE
Un primer que no solo prepara la piel para el maquillaje, sino que también aporta luminosidad. Su tecnología de reflexión de la luz consigue un efecto óptico que suaviza la apariencia de las imperfecciones y deja la tez más uniforme. Ideal para aplicar antes de la base o incluso en solitario, cuando lo que quieres es una piel fresca y descansada. Ver precio en oferta

Style Addict Highlighter de TEEEZ
Un iluminador líquido que conquista por su versatilidad. Puedes aplicarlo directamente sobre la piel, mezclarlo con la base o incluso con la crema hidratante para un acabado jugoso. Su fórmula ligera se adapta a todo tipo de pieles y aporta un resplandor moderno, perfecto para el día a día. El resultado: un glow sofisticado, nada de brillos artificiales. Ver precio en oferta!

Revitalessence Skin Glow Primer Spf25 de SHISEIDO
Este primer iluminador combina tratamiento y maquillaje en un solo paso. Además de realzar la luz natural de la piel, incorpora protección solar (SPF 25) y activos de tratamiento que ayudan a mejorar la textura y la elasticidad. Es perfecto para mujeres de más de 50 años, porque no solo prepara la piel para el maquillaje, sino que también trabaja en su calidad a largo plazo. Ver precio al 50%!

Les Beiges Fluido Iluminador de CHANEL
La propuesta más lujosa viene de Chanel, con un iluminador fluido que aporta ese toque de piel saludable y fresca que todas buscamos. Su textura ligera se funde con la piel y ofrece un acabado natural, como si la luz viniera de dentro. Se puede aplicar solo, debajo de la base o mezclado con ella, convirtiéndose en un producto versátil que eleva cualquier look. Ver precio
La regla de oro está en el equilibrio
Si algo debemos grabarnos a fuego es que el brillo no es enemigo, pero sí necesita control. Una piel bonita no necesita que la cubramos de partículas luminosas: ya tiene luz propia. Los maquilladores de Druni insisten en que la técnica está en usar los productos adecuados en pequeñas dosis, en puntos estratégicos, y siempre con texturas que respeten la piel. El maquillaje, al fin y al cabo, debe ser un aliado que nos ayude a vernos y sentirnos mejor, no una máscara que esconda quiénes somos. Como dice la maquilladora Paula Aroca: “Un maquillaje bonito es una piel que respira”.
El error más común –abusar del iluminador y los productos con brillo– es especialmente evidente a partir de los 50 años, cuando la piel cambia y refleja la luz de manera distinta. La solución está en reducir, equilibrar y elegir productos que aporten frescura sin exceso. La próxima vez que cojas el iluminador, recuerda: un toque en el arco de Cupido, otro en el puente de la nariz y una caricia en la parte superior de los pómulos. Nada más. Porque el verdadero secreto de una piel luminosa no está en brillar más, sino en brillar mejor.