Croquetas de queso con manzana

Las croquetas de queso con manzana son uno de mis platos favoritos, así que he decidido que sería una buena idea contaros cómo se hacen esta semana.

¿Conocéis a alguien que no le gusten las croquetas? Yo no

Siempre me doy cuenta, que cuando quedas con un grupo de amigos para ir de tapas o bien para una cena, si hay croquetas siempre se piden.

Es un plato que admite un sinfín de rellenos. De forma que siempre puedes encontrar una nueva variedad.

Las hago de todo tipo, de fabada, surimi, mejillones, jamón, pollo, pescado, vieras, etc.

Hoy vamos a hacer unas croquetas de queso con manzana; mezclan la fortaleza de un queso con la dulzura de una manzana confitada.

¿Cuál es el secreto de una buenas croquetas de queso con manzana?

Evidentemente la bechamel que la forma. Si esta masa no está bien lograda, difícilmente la croqueta estará buena, incluso añadiendo un relleno de calidad.

Ingredientes

  • 200 gramos de harina
  • ½ litro de leche
  • 1 pastilla de Avecrem
  • Pimienta negra
  • Nuez moscada
  • Mantequilla
  • 150 gramos de queso de oveja fuerte
  • 2 manzanas reineta
  • 1 cucharada de azúcar negra
  • Huevos
  • Pan rallado

Lo primero que vamos a hacer es caramelizar las manzanas.

Pelamos las manzanas , las vaciamos y las troceamos finitas.

En una sartén echamos dos cucharadas de mantequilla y la ponemos a calentar a fuego medio (5) para que no se nos queme, solamente queremos que se derrita.

Cuando está derretida añadimos las manzanas troceadas y con la misma temperatura vamos haciendo las manzanas. Cuando están blanditas, añadimos el azúcar y mantenemos 3 minutos, removiendo permanentemente.

Retiramos las manzanas y las dejamos enfriar.

Croquetas de queso con manzana

¿Cómo hago la bechamel?

En una sartén antiadherente, ponemos dos cucharadas de mantequilla . Nuevamente ponemos fuego medio (5) para que se derrita. Una vez derretida añadimos la harina y removemos continuamente hasta que está bien mezclado, seguimos durante unos minutos con la mezcla para que la harina se vaya tostando y así no sabrá la bechamel como si estuviese cruda, es decir como una papilla.

Empleamos como veis una temperatura baja, porque si no solo conseguiríamos quemar la harina.

Ahora añadimos parte de la leche y ponemos fuego fuerte(9), es fundamental no dejar de remover. Según se vaya espesando nuestra masa iremos añadiendo paulatinamente la leche. No os preocupéis si veis grumos, el mejor truco es con la minipimer triturar la masa para que no quede ninguno.

Tenemos que remover permanentemente.

Es importante que sepáis que la cantidad de leche es relativa, va a depender de la calidad de la harina, unas veces embebe mas cantidad de leche que otras.

La leche fría, particularmente nunca la caliento.

Cuando hemos añadido toda la leche, añadimos la pastilla de Avecrem triturada, pimienta negra y nuez moscada, que aportan el gusto definitivo.

La masa estará en su punto cuando se desprenda perfectamente de la sartén.

En este punto añadiremos el queso y las manzanas, removiendo nuevamente hasta que vuelva a desprenderse la masa de la sartén.

Una vez conseguido, en un plato llano y grande, pondremos la masa y taparemos con papel transparente para que no se endurezca la superficie.

Tenemos que dejar que la masa se enfríe a temperatura ambiente. Una vez que esté fría ya podemos introducirla en la nevera, hasta el momento de hacer nuestras croquetas.

Ya tenemos la masa fría vamos a dar forma a las mismas.

La forma depende de nosotros. Podemos hacerlas redondas, cuadradas o tradicionales.

Por ejemplo en Navidad como hago varias variedades, a cada variedad le doy una forma diferente y así, cuando me preguntan de que es cada una, no me equivoco.

En un plato hondo colocamos el pan rallado y en otro plato colocamos los huevos y los batimos.

Una vez elegida la forma que queremos darle a nuestras croquetas de queso con manzana, las vamos pasando, primero por pan rallado, después por el huevo y otra vez por pan rallado. De esta manera, al freírlas, nos quedarán mucho mas crujientes.

Finalmente solo queda freírlas. Siempre utilizo una sartén pequeña de base pero honda, para poder llenarla de aceite, así la croqueta quede sumergida en el aceite y se fríe uniformemente.

En un plato llano, ponemos papel absorbente de cocina y vamos colocando las croquetas cuando terminan de freírse.

En casa cuando hago croquetas, hago el triple de las que creo que pueden comerse, y en bolsa de congelados, las voy congelando de 6 en 6 unidades; de esta manera tengo en el congelador siempre bolsas de croquetas, por si surge una cena improvisada o bien no tengo nada para cenar, saco las que necesito y, en una hora y media, puedo freírlas y quedan de vicio.

Otro tema que quiero comentar, es que siempre en la bechamel empiezo añadiendo cebolla a la mantequilla antes de incorporar la harina excepto en esta variedad.

Bueno ahora solo queda probarlas; comprobaréis que es son placer para el paladar, por el contraste que se produce entre el gusto de un queso fuerte y una manzana caramelizada.

¿Qué os parece? Veremos en recetas posteriores otras variedades totalmente innovadoras.

Ya me contaréis la experiencia con vuestras croquetas de queso con manzana.

Hasta la próxima semana Babús.

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Maite Martín apasionada de la cocina y Babú.
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