Gases, todo lo que tienes que saber.

Los gases son algo que nos afecta a todas nosotras. Muchas veces se esconden estas molestias como si fuese algo vergonzoso o que no tuviese tanta importancia, pero la tiene. Y te aseguro que nadie se libra de tener, en ocasiones, un fuerte dolor intestinal provocado por ellos. Por eso voy a explicarte todo lo que tienes que saber sobre ellos. Para que los conozcas, sepas cómo se producen y seas así capaz de evitarlos por ti misma.

Qué son los gases intestinales

Tu cuerpo funciona milagrosamente bien, pero a veces le resulta algo más difícil realizar las tareas habituales. Por eso es importante que le ayudes a conseguirlo. Se dice muy a menudo que somos lo que comemos, y en este terreno pasaría exactamente lo mismo.

Los gases no son otra cosa más que aire que se ha quedado atrapado en tu sistema intestinal. La manera habitual de expulsarlo es a través de los eructos o de las ventosidades. Lo cierto es que tienen una amplia gama de causas, y no dudes que las analizaremos todas ellas. Sin embargo, que sepas que una de las más comunes suele ser la de tragar demasiado aire a la hora de comer.

¿Qué quiere decir esto? Pues que, a lo mejor, comes demasiado rápido. Hay que masticar adecuadamente los alimentos y paladearlos con calma para que así no se queden espacios de aire entre sus cavidades que puedan llegar a tu intestino.

Además, la comida suele contener parte de gas, por lo que es imprescindible disminuir su cantidad. Ese será nuestro primer consejo, pero no es el último.

En otras ocasiones el gas se puede formar en tu intestino grueso. Ese es el espacio en el que se produce la fermentación de los alimentos, ya que él contiene la flora intestinal. Si tomas demasiados carbohidratos, no podrás digerirlos todos ellos y esto es otra de las causas que pueden producir estas molestias, al generar también una importante cantidad de gas.

Otro tanto puede pasar con una dieta demasiado exagerada en fibra, ya que acelera una serie de reacciones químicas en tu intestino que se traducen precisamente en una alta actividad por su parte, lo que puede causarte no solo molestias, sino también dolores.

Otro de los síntomas es el estrés y dormir demasiado poco. Esto suele generar movimientos en tu intestino que hacen que trabaje de una manera anómala. Terminan irritando los intestinos y produciendo una mayor acidez y más trabajo, de manera que el gas también tendrá una mayor presencia en tu zona abdominal.

Como puedes ver, no existe una única causa de este trastorno. Es algo que hay que evitar, ya que puede terminar produciendo dolores, hinchazones o incluso cólicos. Hay diferentes síntomas que te pueden indicar una dolencia o un problema de gas, son los siguientes:

gases

 

– Dolores en la zona abdominal. En función de la cantidad de gas que tengas dentro pueden ser de mayor o de menor intensidad.

– Pinchazos. Esto sería provocado por el movimiento del gas dentro de tu intestino grueso.

– Hinchazón.

– Eructos repetidos. Es una de las maneras que tiene tu cuerpo de expulsar el gas. No te los guardes dentro, ya que pueden intensificar el dolor que sientes.

– Dolor abdominal. A veces las molestias se trasladan por el cuerpo, ya que está presionando diferentes nervios y zonas musculares y pueden provocar otras molestias.

– Dolores en la zona genital.

– Sensación de ahogo y de angustia.

Ese gas puede ser de varios tipos, desde metano hasta azufre, todo en función del proceso de fermentación que ha experimentado tu intestino grueso.

Los remedios para los gases intestinales

Hay muchas maneras de conseguir diferentes efectos, todo dependerá de tus síntomas. Hay formas de reducir el dolor, de animar a aliviar la presión del gas o incluso de expulsarlos. Lo primero de todo, si notas que tienes este tipo de dolores, será reducir tu ingesta de algunos alimentos. Los que pueden producir una mayor cantidad de gas son los siguientes:

– Las legumbres. Evítalas si sientes dolor, y cuando se te pase, recupéralas a tu dieta, pero con algo de moderación.

– La leche. Evítala con lactosa ya que es bastante más difícil de digerir y la fermentación será mucho más violenta.

– La cebolla. Aunque sea un alimento diurético puede resultar terrible si tienes dolores abdominales.

– Lo integral. El trigo y demás cereales también tienen una alta cantidad en fibra, así que lo mejor será que, por un tiempo, prescindas de ellos, por lo menos hasta que el dolor descienda.

Otro tratamiento que te ayudará a expulsarlos será el agua caliente. Ya sea con limón o en forma de infusión, será una buena manera de que tu intestino grueso recupere parte de su normalidad y pueda fermentar los alimentos mejor, además de animar su tránsito, lo que hará que se aligere la presión y desaparezca parte de la molestia.

El ejercicio físico moderado es también otra buena manera de que te deshagas de esa molestia. Correr, por ejemplo, hace que tu cuerpo se acelere y funcione todo él de una mejor manera. Esto anima a que el tránsito aumente, por lo que también podrás eliminar ese reducto de gas que no deja de presionarte el abdomen.

La relajación es otro punto fundamental. Cabe recordar que este tipo de problemas suceden porque, en muchos casos, el estrés ha irritado tu intestino. Por eso, apostar por terapias relajantes o por actividades como baños calientes pueden ser un buen estímulo para eliminar parte del gas.

Finalmente, hay determinados estiramientos o movimientos sobre pelotas de goma que pueden ayudar a que el tránsito siga su curso, evitando esos atascos tan molestos y ayudándote a eliminar los cúmulos de gas que se han generado en tu organismo.

En conclusión, los gases son algo que te afectan a ti, a mí y a todo el mundo. Sin embargo, a veces su presencia puede ser verdaderamente molesta y es ahí cuando tenemos que acudir a algún tipo de remedio, eso sí, siempre y cuando hayamos identificado que la molestia la produce el gas.

 

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